Los hechos suceden con tal rapidez, y se consumen las noticias a tal velocidad, que con frecuencia parece que un hecho no guardase relación con otro. Otras veces sin embargo, cosas sin aparente relación se instalan en la memoria, y se activan para establecer relaciones “conspiranoicas” entre ellas.

 

jóvenes-formación-alemaniaEl otro día la grandísima Fátima Bañez firmó un acuerdo para que Alemania “importe” 5.000 jóvenes españoles al año. Le han dado al asunto una pátina para que ni parezca un éxodo, ni la importación de esclavos bien formados. Se trata más bien de que pensemos en grandes acuerdos ente grandes dirigentes. Tal vez ese día la virgen del Rocío se levantó de buena gana y llevó la gran Fátima a firmar un “plan de formación profesional dual -trabajo y formación- de “puestos estables” para personal cualificado” (bla, bla, bla…). Suena raro, ¿o no? Si se trata de personal cualificado, el aspecto formativo no parece más que una excusa para abaratar la mano de obra.

 

A los pocos días, la Orquesta y Coro Nacional de España contrata a David Afkham, un joven alemán bien formado, se supone, para que se haga cargo de su dirección. No digo yo que el tal David no sea un galáctico, pero me llevó pensar que si no será que en Alemania no hay jóvenes cualificados y mal formados como para ofrecerles “contratos de formación” o si en España no hay talento suficiente para hacerse cargo del puesto que ha ocupado el joven Afkham. La idea de un trueque de 5.000 jóvenes españoles “cualificados y mal formados” al año por un “joven alemán bien formado” y con talento sin par, para dirigir la orquesta me resulta curiosa. ¿Será por eso que me he levantado soñando que en la firma de ese gran acuerdo que hizo Báñez con su homóloga alemana acabaron tratando sobre la ociosidad de Ratzinger?

 
“- Mira Fátima, como tú crees más en los misterios que en los ministerios, y sois un país de ociosos y devotos católicos, porqué no te lo llevas y me pasas otros 5.000 muertos de hambre?

 

En ese punto del sueño Rouco volvía a confundir a Cristo con un desahuciado y no le daba ni la hora y Fátima reaccionaba con sagacidad ante la propuesta de la alemana:

 

“- Te lo puedo cambiar por el párroco de Churra…”

 

Cosas sin aparente relación se instalan en la memoria, y se activan para establecer relaciones ¿freudianas? entre ellas. Los hechos suceden con tal rapidez, y se consumen las noticias a tal velocidad, que nos olvidamos de que el cura de Churra es un hombre mal formado y muy cualificado…. o sea, que tiene muy buena mano.

 
¿Quién es Johnny?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*
Website